INTERACCIONES DE LAS EXPLOTACIONES ACUÍCOLAS CON EL MEDIO AMBIENTE.

Publicado por el 27/03/2013. Categoría: Sin categoría

Hola [email protected], pemítanme transcribirles un extracto del documento “La acuicultura como motor de desarrollo en Extremadura.” publicado por el Observatorio Español de Acuicultura, recién el año pasado. 
 
El entorno donde operan nuestras granjas de cultivo de peces y camarones en América no esta libre de ser afectado por nuestras actividades. El caso de esta región española puede servirnos mucho para estudiar las similitudes, competencias y consecuencias de las explotaciones de peces a ambos lados del Atlántico. El texto es sumamente sencillo, sin complicaciones técnicas y básicamente trata y desmiente el supuesto daño que causan los efluentes acuícolas del cultivo de  Tenca en el medio ambiente extremeño.
 
Especial atención deben poner mis lectores que ya se encuentran  operando su proyecto piscícola, aunque aquellos que están solamente buscando información no deben ignorar el tema porque les afectará directamente si se deciden por iniciar su negocio de cultivo de peces. Los cultivadores de tilapia deberíamos tomar la lectura como una tarea forzada.  Sirvanse por favor generosamente de este documento el cual he considerado que  contiene mucho valor documental.
 
«Según Velasco (2004) la naturaleza de la actividad acuícola se entiende como un proceso productivo caracterizado por la entrada y salida de energía y materiales del sistema así como por la gestión de seres vivos. Todo esto bien relacionado con el entorno.
La mayor parte de la legislación aplicable para evitar y minimizar las repercusiones ambientales de las
distintas actividades relativas a la acuicultura no ha sido concebida especialmente para la misma, sino para otras industrias, la agricultura intensiva o el tratamiento de los efluentes urbanos. En este sentido, esta legislación se basa en hipótesis referentes a efluentes muy concretos, difícilmente aplicables cuando están muy diluidos. Sin embargo, los efluentes de las instalaciones de acuicultura en Extremadura son muy reducidos y raramente tóxicos.
 
En el caso del cultivo de ciprínidos y dada la tecnología empleada, no se producen vertidos de consideración
ni otros impactos en el medio. Solo en años excepcionales de mucha lluvia, se pueden aliviar las charcas; en este caso la principal preocupación está en los posibles escapes de los ciprínidos cultivados.
 
En cuanto a la calidad de las aguas, los impactos que pueden producir las piscifactorías son, por un lado, la disminución del oxígeno disuelto por el aumento de la materia orgánica y los sólidos en suspensión y, por otro, el incremento de fósforo, nitrógeno y amonio. Si bien es cierto que con la concentración de materia orgánica vertida apenas afecta la calidad del agua.
 
Además, las piscifactorías suelen utilizar parte del caudal del río, aunque esta situación no debe generar mayor impacto en el ecosistema ya que las instalaciones por norma deben contar con sistemas de depuración de agua para que se devuelva el caudal extraído, evitando el riesgo de desecación entre el tramo de recogida de agua y el de vertido.
 
En la actualidad en Extremadura podemos considerar prácticamente nulo este factor de contaminación, ya
que la mayor parte son charcas que, salvo en épocas muy lluviosas, no tienen necesidad de aliviar. Por otro
lado, las explotaciones industriales disponen de balsa de decantación para depurar sus efluentes.
 
Por otro lado, el impacto de los piensos que se utilizan para la alimentación de la especie depende de sus ratios de alimentación, conservación y digestibilidad de su contenido en nitrógeno y fósforo. En el caso de la
tenca, existe un alto grado de dificultad en encontrar un pienso óptimo a pesar de ser un pez que remueve el fondo de los estanques y aprovecha los nutrientes.
 
En conclusión, los impactos producidos sobre la fauna son escasos y se pueden minimizar aplicando medidas correctoras poco costosas. Hay que tener en cuenta que las explotaciones se convierten en fuentes de alimentación para una fauna muy diversa como cormoranes, nutrias, garzas, martines pescadores, gaviotas, culebras o ranas y hay que valorar los beneficios ambientales que se obtienen en el medio para poder sacarle mayor rentabilidad a la explotación. Existen ayudas para proteger la instalación de los cormoranes mediante un permiso a la Dirección General del Medio Ambiente para paliar los daños sufridos por los cormoranes y obteniendo la autorización por la que se pueden abatir cormoranes siempre bajo la supervisión de un Agente del Medio Ambiente o bien para ahuyentarlos.»
 
Fuente: 
FOESA (2012). La acuicultura como motor de desarrollo en Extremadura.
FOESA, Madrid, España. 74 páginas.
 
 
 
 
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Saludos cordiales,
 
Mynor Pineda
 
 
 

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