Evita el error más grande al cultivar tilapias..

Publicado por el 15/07/2019. Categoría: Finanzas y Administración de Proyectos, Manejo del Cultivo

 

 

El error más grande no es técnico, es económico. Sé por experiencia que nadie quiere cometer errores a la hora de iniciar su proyecto de acuicultura.  En este boletín voy a enseñarte a esquivar el error más grande que comenten muchos cultivadores de peces y que si lo evitaran se ahorrarían miles de dólares en pérdidas y muchas noches de insomnio. Quizá hasta logre salvar más de un matrimonio.

«Los errores son el camino del emprendedor»

Hay muchos consejeros, consultores empresariales que dicen algo como   el subtítulo que esta escrito arriba de este párrafo.  Esto es cierto en parte.

Si bien durante el proceso de perseverar hacia el objetivo trazado hay que ir aprendiendo, muchas veces a prueba y error,  deberíamos aprender bien cada lección para pasar a la siguiente.  Los reprocesos salen carísimos.

«Uno no se tropieza dos veces en la misma piedra»

O no debería hacerlo. Sea tu cultivo de tilapias, carpas, truchas, cachamas, bagres, camarones, todas estas especies para la alimentación humana o de especies ornamentales, como el famoso goldfish, cada error debería cometerse solamente una vez, si es que no hemos podido evitarlo desde el principio.

La frase encierra un poco de sarcasmo. Si te sigues equivocando con el mismo tema una y otra vez, creo que deberías reflexionar si no estas empecinado tercamente en algo que no te haz informado y capacitado lo suficiente.

Evita el gran error, el principal error!

Hace ocho años conocí a un productor novato de tilapia gris. Sin sentarse a hacer una estimación confiable de los ingresos y los costos, se lanzó precipitadamente a construir cuatro estanques para cultivo en tierra que sumando hacían 1,200 metros cuadrados de espejo de agua.

Una mañana muy fresca y feliz, sembró 10,000 alevines de 0.5 gramos cada uno, de una sola vez, a razón de 2,500 en cada estanque.  Gastó hasta el último centavo en alimento concentrado para llevarlos hasta una talla comercial de 450 gramos.

Un día me sorprendió con una llamada para preguntarme si yo conocía a alguien que estuviera interesado en comprarle 100 quintales o lo que es igual, 4,500 kilogramos de tilapias vivas. Logré detectar en su voz un poco de angustia.

Le mandé a unos compradores de nuestro vecino pais El Salvador, quienes son conocidos en mi Guatemala como excelentes e intrépidos comerciantes. Al recibir ellos la noticia, lo contactaron de inmediato para tratar los asuntos referentes a precio, cantidad de producto y demás.

Tiempo después me recordé de él y lo fui a visitar.  Esta vez pude ver la angustia en su rostro. Lo encontré un poco más flaco, cortando pasto y elaborando pacas de heno para vender.

Caminamos hacia sus estanques porque yo quería ver su cultivo de tilapias, pero no tenían agua, estaban secos. Lo que encontré dentro de ellos fueron pacas de heno.  Pude respirar el agradable aroma del pasto recién cortado.

¿Qué paso con tu cultivo de tilapias?- le pregunté.

Lo cancelé porque eso no es rentable. Aquellos únicos compradores que me mandaste me pagaron un dolar por cada libra (aproximadamente medio kilo).  A mi me había costado producir cada libra como un dolar y veinte centavos, sin contar mi trabajo ni los intereses del préstamo.

Caí en pérdida. Ahora mejor me compré unos machetes y algunos cajones para hacer pacas de heno. No me va muy bien pero al menos tengo para pagar la mensualidad del crédito y comprarme algunos medicamentos para la diabetes que me dio desde aquel día.

¿Nunca hiciste un estudio de rentabilidad para tus condiciones de producción propias y con los precios disponibles en tu localidad? -le pregunté.

No. Yo leí en alguna página de internet que el cultivo de tilapias era muy rentable y con esa información me decidí. -fue su respuesta.

Hasta aquí el relato. No continúo por motivo de espacio, pero debo decirte que también decidió hacer pacas de heno porque por allí en internet leyó que era muy rentable aquello.

Lo que quiero decirte es que el error más grande de todo emprendedor es no realizar el cálculo de la rentabilidad con las condiciones propias de su localidad.  Esta historia es más común de lo que tu te imaginas.  No cometas el error de invertir sin haber calculado la rentabilidad para ese dinero.  Créeme, una pequeña inversión en información sobre cálculo de rentabilidad puede ahorrarte mucho dinero y problemas.

 

Un fuerte abrazo y hasta el próximo!

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