El otro lado de la Tilapia: Consideraciones publicadas en el New York Times.

Publicado por el 24/09/2013. Categoría: Sin categoría

Hola! En Estados Unidos se consumieron 475 millones de libras de Tilapia durante el año 2010, esto representa cuatro veces más de lo consumido durante el año 2000, lo cual hace de este pez originario de África el pescado cultivado más popular para los consumidores estadounidenses. La gran mayoría de este consumo es cosechado en las granjas de América Latina y Asia.

Ya se ha ganado el sobrenombre   de «pollo acuático» porque crece con rapidez  y su carne es  de consistencia y sabor suave. Por esto es perfecto para la industrialización. Es alimentado con concentrados formulados en base a maiz y soya por eso su dieta se asemeja a la de pollos y mariscos de bajo costo.
«Hace diez años nadie había oido hablar de él, pero ahora todo el mundo quiere comerlo por su suave sabor a pescado, especialmente en hospitales y escuelas», dijo Orlando Delgado, gerente general de Aquafinca, en  lago Yohoa, Honduras.
Este pez es una buena alternativa para motivar el consumo por razones de salud y cuidado del medio ambiente, especialmente en los últimos años que se ha venido observando un grave daño en las poblaciones marinas de pescado.  ¿Sabías que que la Asociación Americana del Corazón recomienda consumir pescado al menos 2 veces por semana?, pregunta el sitio web  abouttilapia.com,
Pero la tilapia tiene dos inconvenientes: nutricionales y ambientales.

En comparación con otros peces, la carne de tilapia tiene cantidades relativamente pequeñas de ácidos grasos omega-3, que son los ácidos grasos beneficiosos para la salud, principal razón por la cual los médicos recomiendan el consumo de carne de pescado con frecuencia. El salmón tiene diez veces más ácidos grasos que la tilapia. Además la tilapia de granja tiene una mezcla menos saludable de estos ácidos porque se alimenta principalmente con maiz y soya en lugar de plantas, algas y otros organismos más pequeños, como sucede con el pescado que se captura de medios silvestres.
«Puede parecer pescado y tener sabor a pescado pero no tiene los mismos beneficios que el pescado silvestre, especialmente el de origen marino. Incluso puede ser perjudicial», opina el Dr. Floyd Chilton, en el Wake Forest Baptist Medical Center que se especializa en lípidos de pescado.
Los ambientalistas dicen…
Este grupo sostiene que el cultivo intensivo y no regulado de tilapia puede dañar los ecosistemas de países pobres con prácticas que generalmente son prohibidas en los Estados Unidos (como la cría de grandes cantidades de peces en jaulas dentro de lagos naturales, donde los desechos contaminana el agua). «Nosotros no permitimos que la tilapia sea cultivada en Estados Unidos como se cultiva aquí, entonces ¿Por qué la compramos y consumimos? dijo el Dr. Jeffrey McCrary, un biólogo de peces americanos que trabaja en Nicaragua. «Estamos exportando el daño ambiental que causamos por nuestro apetito», sentenció.
Los defensores de la tilapia  dicen…
Quienes defienden a toda costa la acuicultura de tilapia sostienen que durante los años recientes, las regulaciones ambientales en todo el mundo ha madurado y endurecido.  Aquaculture Stewarship Council, un programa holandés que promueve el comercio sostenible, esta desarrollando un programa de inspecciones en granjas de tilapia, de manera independiente de la industria.
Las granjas que eligen ser objeto y logran pasar la auditoría, reciben un sello que les acredita como «producto cultivado responsablemente». Ver el siguiente video para ilustración de este punto, que aunque la calidad de la imagen no es ideal, la calidad de la narración justifica presentarlo aquí.

 

 

Los defensores de la tilapia auguran que su cultivo no hará sino crecer en importancia, ya que proporciona alimento y empleo en un mundo en donde el pescado disminuye y la población aumenta. «No va a haber más pescado cada año», dijo Kevin Fitzsimmons, un biólogo de la Universidad de Arizona. «Piensa en esto, si tratamos de conseguir carne de caza silvestre, habrá una gran cantidad de personas hambrientas».
Mi opinión…
¿Alguien quiere mi opinión? ¿De qué lado estoy?  Pues yo creo que la tialpia vino para quedarse, como lo hizo el pollo criado en granjas hace aproximadamente 80 años. Provee alimento y empleos en todos los países tropicales pobres, esa sola razón basta para explicar por qué pienso que se hará aún más popular.  Me uno al grupo de los defensores porque en esta vida, tratándose de un recurso que la naturaleza nos ha prodigado para la alimentación, no debemos ser tan viscerales, solo debemos ser cuidadosos con los excesos y responsables para reparar los daños causados y hacer los ajustes necesarios para que no se vuelvan a repetir. Esto dentro del inevitable proceso de evolución que irá dándose en la acuicultura y especialmente la tilapicultura.
Está ha sido una paráfrasis del extenso reportaje publicado en el New York Times en mayo de 2011 a cargo de Elizabeth Rosenthal. Les invito a no perderse los próximos boletines en los cuales seguiré compartiendo y comentado este reportaje. Los temas serán:
-De África para el mundo.
-El problema de la contaminación.
-Preocupaciones de nutrición.
-La elección.

Espero sus comentarios.

Saludos cordiales,
Mynor Pineda
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